8 enero, 2019 Patronato del Alcázar de Segovia

Restauración de la Plaza de la Reina Victoria Eugenia

Verja entrada al Alcázar

El Patronato del Alcázar, institución que vela por la conservación del monumento, ha decidido acometer la restauración de la Plaza de la Reina Victoria Eugenia ya que es de todo punto necesario que una fortificación de tal relevancia histórica y artística esté cuidada en todos sus aspectos. Máxime cuando se encuentra enclavada dentro de la Ciudad Vieja de Segovia que fue declarada Patrimonio Mundial de la Unesco en el año 1985.

El Alcázar de Segovia, uno de los monumentos más destacados de la ciudad de Segovia, comprende no sólo la fortaleza-palacio, sino otras zonas aledañas como el jardín norte junto al Eresma o la gran extensión de 10.600 m2 comprendida entre la plaza de Juan Guas, donde concluyen las calles Daoíz y Velarde, y el propio monumento, cercado por las murallas de la ciudad al norte y al sur, y, hacia el este, hacia el barrio de las Canonjías, delimitado por una verja erigida en tiempos de Fernando VII. Este espacio, que los segovianos denominan habitualmente como “la plazuela del Alcázar”, recibe el nombre oficial de “plaza de la Reina Victoria Eugenia”.

La plazuela constituye en la actualidad un espacio dedicado al ocio y disfrute de los visitantes de la ciudad y de aquellos segovianos que, conocedores de la belleza de su entorno, lo recorren asiduamente. La plazuela permite a los visitantes disfrutar de cerca la historia de la ciudad y del Alcázar que alberga, así como recrearse con las maravillosas vistas sobre los valles de los ríos Eresma, al norte, y Clamores, al sur, o de la fachada este del propio Alcázar, en la que destaca la majestuosa Torre de Juan II.

Tras diversas vicisitudes a lo largo de los siglos, la disposición actual de la plazuela data de la última gran reforma realizada por el arquitecto Joaquín de Odriozola en paralelo a la reconstrucción del Alcázar tras su incendio en 1862, que dotó por primera vez a la plaza de un verdadero jardín el año 1900. Posteriormente, entre 1908 y 1910, se completó la actual configuración con la instalación del monumento a Daoíz y Velarde, obra de Aniceto Marinas.

Sin embargo, el inexorable paso del tiempo, la gran afluencia de visitantes al monumento y la climatología adversa han deteriorado ostensiblemente el pavimento y la calzada que conduce a la entrada a la fortaleza, así como parte de las fachadas de la Casa de la Química.

Es necesario también afrontar la modernización y adaptación a la normativa vigente de las canalizaciones y redes de los diferentes servicios (electricidad, agua, telefonía, fibra óptica) del monumento, así como mejorar el sistema de drenaje de algunas zonas de la plazuela.

La intervención se plantea con carácter global y se llevará a cabo en la totalidad del espacio de la plazuela y de los elementos que la delimitan, acometiendo su restauración, consolidación y, solo en caso necesario, su renovación, aunque respetando en todo lo posible el estilo original.

Los restos arqueológicos encontrados durante las obras serán detalladamente conservados y catalogados. Los actuales pavimentos de asfalto y baldosas de cemento de cuadradillo se sustituirán por materiales como el granito de diferentes tonalidades y el basalto, más duraderos y adecuados al entorno.

Especial cuidado recibirá el canal del acueducto que discurre por el subsuelo de la plazuela, cuyo trazado es en buena parte conocido. Se tiene intención de señalar sobre el pavimento la traza del canal del acueducto, como ocurre en el resto del tramo urbano que discurre por la ciudad.

Se trata, en suma, de conservar, recuperar y potenciar la identidad y características propias de la plazuela, dentro de la general del Alcázar, sin alterar los elementos de diseño que desde hace un siglo lo conforman. Esto es, poniendo en valor el preciado patrimonio histórico artístico y ambiental, en el área que conforma el perímetro de la Plaza, y realzando su vinculación con el Alcázar.

Por todo lo anteriormente expuesto, el Patronato del Alcázar, institución que vela por la conservación del monumento, ha decidido acometer la restauración de la Plaza de la Reina Victoria Eugenia ya que es de todo punto necesario que una fortificación de tal relevancia histórica y artística esté cuidada en todos sus aspectos. Máxime cuando se encuentra enclavada dentro de la Ciudad Vieja de Segovia que fue declarada Patrimonio Mundial de la Unesco en el año 1985.

La actuación, que tendrá una duración aproximada de un año, dará comienzo el 8 de enero. La larga duración de las obras está justificada por el hecho de que habrá que trabajar en la plazuela por fases y zonas diferenciadas, a fin de mantener un acceso ininterrumpido al Alcázar en las condiciones y horario habituales, lo que constituye un requisito imprescindible. El paso al monumento será inevitablemente algo más complicado durante el período de intervención, aunque en todo momento los visitantes podrán entrar al Alcázar (así como acceder al Archivo General Militar allí albergado).

La intervención sin duda ocasionará algunas molestias temporales a los visitantes, que se pretende sean las mínimas imprescindibles, esperando que el resultado final haga que merezca la pena el esfuerzo emprendido al obtenerse una plazuela remozada, con mejor accesibilidad y en perfecto estado de conservación.