Su Majestad el Rey Felipe VI ha concedido el título de «Real» al Alcázar de Segovia. La credencial n.º 224/2025, firmada en el Palacio de la Zarzuela el 23 de octubre de 2025 por el jefe de la Casa de S.M. el Rey, Camilo Villarino, atiende la solicitud que el Patronato del Alcázar elevó al monarca el pasado mes de mayo. Desde ahora, la fortaleza se denomina oficialmente Real Alcázar de Segovia.
Durante más de cinco siglos, el Alcázar fue una de las residencias habituales de los reyes de Castilla y un escenario político de primer orden. Ninguna otra fortaleza del antiguo reino reunió a tantos monarcas a lo largo del tiempo: desde la Alta Edad Media hasta hoy, reyes de todas las dinastías que han gobernado España han recorrido sus estancias. El título de «Real» no crea una realidad nueva. La reconoce.
Qué significa el título de «Real»
Su Majestad el Rey concede este título a las instituciones que mantienen un vínculo continuo y acreditado con la Corona, y cuya trayectoria forma parte de la historia de España. El Alcázar de Segovia cumple ambas condiciones desde la repoblación de la ciudad, en el siglo XI.
Mientras muchos palacios europeos quedaron ligados a dinastías extintas o a periodos concretos, la fortaleza segoviana ha mantenido su relación con la monarquía sin interrupción: primero como residencia y sede de gobierno, después como prisión de Estado y colegio militar, y en el siglo actual como escenario de actos institucionales en los que la Corona sigue presente. La credencial de «Real» reconoce ese legado y lo perpetúa.
La primera «casa real» de Castilla
La propia palabra lo dice. Alcázar procede del árabe hispánico alqáṣr, del árabe clásico qaṣr, y este del latín castra, «campamento». Designa una residencia real fortificada, no un simple castillo, lo que sitúa a la fortaleza segoviana, junto con el Real Alcázar de Sevilla, en el reducido grupo de los palacios regios. Ya en tiempos de Alfonso VII (1126-1157) los documentos la nombran «alcaçar»: fue la primera fortaleza de la Corte de Castilla que recibió ese nombre.
Desde la Edad Media, el Alcázar fue propiedad inalienable de la Corona de Castilla. No fue nunca un castillo señorial. Un alcaide lo administraba en nombre del rey y respondía de su guarda y defensa bajo juramento y pleito homenaje. Los monarcas de las dinastías de Borgoña y Trastámara lo convirtieron en una de sus residencias predilectas, en una época en la que la Corte todavía era itinerante y no se había fijado en un único palacio. Aquí la monarquía no solo se alojaba: gobernaba, ejercía el poder y convocaba Cortes.
La caja fuerte de la monarquía
Durante la dinastía Trastámara, el Alcázar reunió la custodia de los tres grandes símbolos del poder real: el Tesoro de la Corona, el Archivo y la Armería. Enrique III estableció aquí el Tesoro. Su hijo Juan II (1406-1454) institucionalizó esta función en 1437, cuando concentró en la fortaleza los libros de la administración y creó uno de los primeros archivos de Estado organizados, antecedente directo del Archivo General de Simancas. El edificio albergó también la Armería Regia, cuya colección constituye el núcleo fundacional de la actual Real Armería de Madrid.
El factor decisivo fue el Tesoro. El Alcázar no protegía solo símbolos, sino los recursos económicos que sostenían las empresas reales. Esa condición de caja fuerte de la monarquía convirtió su alcaidía en un cargo disputado por los linajes más poderosos de Castilla: quien dominaba el Alcázar dominaba los recursos del reino.
Sede de Cortes y escenario de Estado
El Alcázar fue sede parlamentaria y judicial. Alfonso X el Sabio convocó Cortes Generales en 1256 y 1278. Alfonso XI estableció en la fortaleza su tribunal regio y celebró Cortes en 1347. Juan I hizo lo propio en 1383, 1386 y 1390; en estas últimas se decidió cambiar la datación oficial de la Era Hispánica a la Era Cristiana.
En noviembre de 1570, Felipe II celebró aquí su matrimonio con la archiduquesa Ana de Austria. La elección del escenario no fue casual: la fortaleza, vinculada desde siglos atrás a la tradición regia castellana, ofrecía un marco que reforzaba la continuidad dinástica del enlace.
A lo largo de su historia, el castillo acogió decisiones de Estado de Fernando el Católico, reuniones del Consejo de Felipe III y embajadas como la que envió Tamerlán en 1406. El entonces príncipe de Gales, futuro Carlos I de Inglaterra, se hospedó en la fortaleza en 1623. Hoy el Alcázar sigue recibiendo a dignatarios extranjeros y acoge reuniones bilaterales y encuentros oficiales de alto nivel.
Isabel la Católica: de la fortaleza a San Miguel
La princesa Isabel se alojó en el Alcázar en numerosas ocasiones. En diciembre de 1474, al conocer la muerte de su hermano Enrique IV, contó con el apoyo del alcaide Andrés Cabrera para proclamarse reina de Castilla. La mañana del 13 de diciembre de 1474 salió de la fortaleza con su cortejo hacia el atrio de la antigua iglesia de San Miguel, donde juró los privilegios de la ciudad, según recoge el acta del Concejo, y recibió el reconocimiento como reina.
El acto concluyó con su regreso al Alcázar. Allí, Andrés Cabrera, como alcaide y guardián de la fortaleza, se la entregó a la nueva soberana. Su legado perdura en un edificio que sigue asociado al nacimiento de un Estado moderno bajo los Reyes Católicos.
La Concordia de Segovia
El 2 de enero de 1475, Fernando de Aragón llegó a Segovia para reunirse con Isabel, y aquella misma noche los monarcas ofrecieron un banquete en el Alcázar. Pocos días después, el 15 de enero de 1475, hace ahora 550 años, los términos de la Concordia de Segovia se debatieron entre sus muros, y probablemente el acuerdo se firmó en sus salas.
La Concordia fijó cómo compartirían Isabel y Fernando el gobierno de Castilla. Puso los cimientos de la unión de los reinos de Castilla y Aragón y sentó las bases de la España que vendría después.
La última audiencia de Cristóbal Colón
En mayo de 1505, tras su cuarto viaje a las Indias y gravemente enfermo, Cristóbal Colón llegó a Segovia para entrevistarse con Fernando el Católico, cuya corte se encontraba instalada en el Alcázar. El encuentro, celebrado probablemente en el Salón del Trono, fue su última gran audiencia política. Colón reclamó la restitución de los privilegios acordados en las Capitulaciones de Santa Fe y la confirmación de sus derechos sobre los territorios descubiertos. El rey lo recibió con cortesía, pero rechazó devolverle el gobierno de las Indias y le ofreció tierras en Castilla.
Durante aquella estancia segoviana, el 25 de agosto de 1505, Colón ratificó su testamento. Murió en Valladolid nueve meses después. El Alcázar quedó como testigo de la lucha final de un hombre que había cambiado el mapa del mundo y buscaba, sin conseguirlo, el reconocimiento de la Corona.
«Reales Alcázares»: un nombre con siglos de historia
La denominación «Reales Alcázares de la ciudad de Segovia», en plural, aparece en numerosos documentos al menos desde el reinado de Juan II. Se mantuvo durante los de Enrique IV, Isabel I, Juana I, la regencia de Fernando el Católico, Carlos I, Felipe II y hasta los tiempos de Fernando VII. El título concedido en 2025 recupera, en cierto modo, un nombre que la fortaleza ya tuvo.
Tras su etapa palaciega y un periodo como prisión de Estado, Carlos III dio al edificio un nuevo uso al fundar en 1764 el Real Colegio de Artillería, origen de la actual Academia de Artillería, la academia militar más antigua del mundo.
Treinta y un monarcas
Treinta y un reyes y reinas de todas las dinastías que han reinado en España han habitado o visitado el Alcázar de Segovia, desde Alfonso VI hasta Felipe VI.
Dinastía Jimena
- Alfonso VI (ca. 1088): impulsor de la repoblación de Segovia y del castellum original.
- Urraca I (ca. 1110-1125): usó el Alcázar como residencia y refugio durante las guerras civiles.
Dinastía de Borgoña
- Alfonso VII el Emperador (1126-1157): residente frecuente. Primer uso documental del término «alcázar». En 1152 donó temporalmente su custodia al obispo.
- Sancho III el Deseado (1157-1158): confirmó la donación al obispo mediante privilegio real.
- Alfonso VIII (1158-1214): gran impulsor del gótico temprano en la fortaleza junto a Leonor de Plantagenet.
- Berenguela (1217): vinculada al Alcázar desde su nacimiento; se refugió en él durante su etapa como regente de Fernando III.
- Fernando III el Santo (1217-1252): estancias documentadas en su juventud (1220-1221).
- Alfonso X el Sabio (1252-1284): residió con frecuencia e impulsó grandes reformas gótico-mudéjares.
- Sancho IV (1284-1295): usó el Alcázar como prisión de Estado.
- Fernando IV el Emplazado (1295-1312): entrada ceremonial documentada en 1296.
- Alfonso XI el Justiciero (1312-1350): residente habitual. Estableció tribunal y celebró Cortes.
- Pedro I (1350-1369): se refugió en el Alcázar tras su fuga de Toro durante la guerra civil.
Dinastía Trastámara
- Enrique II (1369-1379): consolidó la dinastía y alojó allí a su familia.
- Juan I (1379-1390): celebró tres Cortes Generales en el recinto.
- Enrique III el Doliente (1390-1406): recibió en 1406 a la embajada de Tamerlán, fundador del imperio timúrida. Estableció en la fortaleza el Tesoro.
- Juan II (1406-1454): construyó la Gran Torre Nueva, hoy Torre de Juan II.
- Enrique IV (1454-1474): el rey más vinculado a Segovia. Ordenó la construcción de la Sala de Reyes y su programa iconográfico.
- Isabel I la Católica (1474-1504): proclamada reina en Segovia. Usó el Alcázar como residencia.
- Fernando II de Aragón (1475-1516): residió en el Alcázar junto a Isabel. Firmó la Concordia de Segovia.
- Juana I de Castilla (1504-1555): estancia breve.
Casa de Austria
- Carlos I (1516-1556): visitó la fortaleza en 1525, tras la Guerra de las Comunidades.
- Felipe II (1556-1598): transformó la silueta del castillo con los tejados de pizarra y celebró aquí su boda en 1570.
- Felipe III (1598-1621): visitó el Alcázar en 1598 y 1600.
Casa de Borbón
- Felipe V (1700-1746): se documenta una estancia prolongada.
- Carlos III (1759-1788): fundó el Real Colegio de Artillería en 1764.
- Fernando VII (1814-1833): protagonizó la última pernocta regia (1817) y visitó con frecuencia el Colegio.
- Isabel II (1833-1868): visitó el Alcázar con Francisco de Asís.
- Alfonso XII (1875-1885): impulsó personalmente la restauración del monumento.
- Alfonso XIII (1902-1941): visitó el Alcázar en varias ocasiones. En 1908 anunció su intención de devolver el edificio a la Artillería.
- Juan Carlos I (1975-2014): presidió el 250.º aniversario del Colegio de Artillería (2014) y acudió en diversas ocasiones.
- Felipe VI (2014-actualidad): visitó el Alcázar en 2024 con motivo del 550.º aniversario de la proclamación de Isabel I. En 2025 le concedió el título de «Real».
El Patronato y el 75.º aniversario
Desde 1951, el Patronato del Alcázar de Segovia gestiona el monumento. Lo integran representantes del Ministerio de Defensa, el Ministerio de Cultura, la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Segovia, y su misión es la conservación y protección artística del edificio.
La concesión del título de «Real» abre las celebraciones del 75.º aniversario de su constitución. Para el Patronato y para la ciudad de Segovia, la credencial que ha entregado Su Majestad el Rey es motivo de orgullo. Para la fortaleza, es la confirmación por escrito de lo que sus muros llevan diciendo desde el siglo XII.