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6 marzo, 2020 Patronato del Alcázar de Segovia

Simulacro de emergencia en el Alcázar

Para el Patronato del Alcázar la inversión que cada año se realiza en mejoras en los sistemas de autoprotección para salvaguardar el monumento, junto con la formación continua de su personal, constituye una de sus más importantes prioridades.

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Un año más el Patronato del Alcázar ha llevado a cabo un simulacro en el que se han puesto a prueba los medios de autoprotección con que cuenta la fortaleza. El ejercicio se ha realizado en coordinación con los servicios municipales de policía y bomberos, así como con el servicio regional de emergencias sanitarias.

El 6 de marzo es una fecha difícil de olvidar en el Alcázar. Hace 158 años, en 1862, el mal funcionamiento de una estufa provocó un pavoroso incendio en el Alcázar, entonces sede del Real Colegio de Artillería. La fortaleza, que sufrió notables daños, fue restaurada en los siglos XIX y XX. En recuerdo de tan luctuosa efeméride, el Patronato del Alcázar lleva a cabo cada 6 de marzo una prueba de sus sistemas de protección contra incendios con un firme objetivo: evitar que un desastre de tal magnitud se repita.

Viernes, 6 de marzo de 2020, un día cualquiera en el Alcázar. Son las 10:30 horas y el personal se encuentra realizando sus tareas cotidianas: los taquilleros y guías están atendiendo a los visitantes, unos 110 en ese momento, el personal de mantenimiento y limpieza realiza labores habituales de conservación, el personal de gerencia y secretaría desempeña sus cometidos en las oficinas, la tienda de recuerdos y la cafetería se encuentran abiertas. En el Archivo General Militar, cuyas dependencias se ubican en el interior del Alcázar, están trabajando 25 personas.

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Simulacro de emergencia en el Alcázar 06-03-2020

De repente, suena una alarma situada en la sala de depósito N.º 8 del Archivo, en la zona sureste del Alcázar, junto a la terraza de Moros y la torre de los Capellanes. El vigilante de seguridad de servicio se dirige a las dependencias del Archivo, donde se observa gran densidad de humo. El personal del Archivo informa de que, en la citada sala N.º 8, un trabajador conectó el cargador de un teléfono móvil; la batería se encontraba dañada y se produjo una explosión. El trabajador, herido, es evacuado hasta la galería superior del patio de Armas. Ante la imposibilidad de apagar el fuego que se propaga por el Archivo y los desvanes, el vigilante da aviso de la magnitud del problema a la gerencia del Alcázar. Instantáneamente se ponen en marcha todos los protocolos de actuación.

A las 10:36 h. se decreta la evacuación. Los visitantes y trabajadores abandonan el Alcázar de forma ordenada. En el recuento, se detectan dos ausencias: el trabajador del Archivo, accidentado en el patio de Armas, y un empleado de mantenimiento del Patronato que estaba trabajando en la torre de los Capellanes, justo encima del lugar donde se produjo el fuego, y que ha quedado atrapado por el humo. Mientras tanto, llegan al lugar los servicios de emergencias. La policía local ordena el tránsito de personas y vehículos, los bomberos se disponen a sofocar las llamas y a localizar al trabajador aislado y el servicio de emergencias sanitarias atiende y evacúa a los heridos.

Apenas han transcurrido treinta minutos desde que saltó la primera alarma y el edificio, así como todas las personas que estaban en su interior, se encuentran fuera de peligro. Una vez sofocado el fuego, los equipos de intervención del Patronato y del Archivo acceden al edificio con una importante misión: proteger el patrimonio documental que se custodia en el Archivo de los daños causados por el fuego y el agua.

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Simulacro de emergencia en el Alcázar 06-03-2020

En el ejercicio llevado a cabo en 2020 ha tenido un papel protagonista el Archivo General Militar, colaborador inestimable del Patronato del Alcázar ante la necesidad de intervenir en una posible situación real de emergencia. La práctica ha servido al personal de ambas instituciones para, además de recordar los protocolos que deben llevarse a cabo en situaciones de emergencia, mejorar su formación en relación con las técnicas de protección del patrimonio. Para el Patronato del Alcázar la inversión que cada año se realiza en mejoras en los sistemas de autoprotección para salvaguardar el monumento, junto con la formación continua de su personal en protocolos de autoprotección, constituye una de sus más importantes prioridades. Tras el simulacro, el Patronato realiza un análisis de la ejecución que permite perfeccionar los procedimientos empleados y mejorar tanto aspectos materiales como de protocolos, lo que redunda en una mayor eficacia de la respuesta ante una emergencia.