03/05/2021 Patronato del Alcázar de Segovia

Simulacro de emergencia en el Alcázar

El Patronato del Alcázar ha organizado, un año más, un simulacro de emergencia. En la actividad han intervenido los servicios municipales de policía y bomberos, así como el servicio regional de emergencias sanitarias.

Cada año, en fechas cercanas al 6 de marzo, el Patronato lleva a cabo una prueba de sus sistemas de protección contra incendios, en recuerdo del pavoroso incendio que causó serios daños en la fortaleza el 6 de marzo de 1862.

El simulacro llevado a cabo en 2021, además, supuso la puesta de largo de la nueva red exterior de protección contra incendios, cuya construcción se ha llevado a cabo en los dos últimos años y que, por fin, está lista para ser utilizada en la lucha ante una hipotética emergencia. Precisamente, para poner a prueba esta nueva instalación, el desarrollo del simulacro de 2021 se ha visto alterado con respecto a los ejercicios llevados a cabo en años anteriores: la emergencia se ha trasladado del interior al exterior del Alcázar, concretamente a los parques norte y sur.

El fuego originado por una serie de accidentes, en el curso de unas tareas de mantenimiento de los parques, pudo ser exitosamente sofocado por el servicio municipal de prevención y extinción de incendios empleando los hidrantes con que está equipada la nueva red de protección perimetral exterior del Alcázar. Asimismo, los dos heridos registrados durante los primeros intentos de sofocación del fuego y durante la evacuación del Alcázar fueron atendidos por los servicios de emergencias sanitarias de la Junta de Castilla y León. Todo el operativo contó con el apoyo de la policía local, cuyas patrullas se encargaron de la ordenación del tráfico y de dirigir el tránsito de los viandantes, velando por la seguridad de los que allí se congregaban.

El Patronato del Alcázar, consciente de la necesidad de preservar el entorno de la fortaleza, un enclave singular de alto valor paisajístico y especialmente rico por su biodiversidad, promovió la construcción de una red de protección que, desde lo alto del peñón, permitiera lanzar agua a gran distancia. La red fue diseñada por el servicio municipal de extinción y prevención de incendios y hoy, tras más de un año de obras, es una realidad. Dispone de un sistema de hidrantes distribuidos por los costados norte y sur de la plaza de la Reina Victoria Eugenia, por el Jardín de Carlos III y por el adarve sur del Alcázar, hasta la misma proa del monumento. Además, un ramal de dicha red ha permitido la instalación de un hidrante en el corazón mismo del Alcázar, en el patio de Armas, que servirá de apoyo a los sistemas de columna seca con las que ya contaba el edificio. La instalación se completa con un nuevo aljibe de 166 m3 emplazado en el jardín de la Fruta y su conexión con el ya existente en la plazuela, de 106 m3, de modo que ambas cisternas son capaces de funcionar en red, como una sola.

Para optimizar la capacidad de llenado de los aljibes, la presión y alcance de los hidrantes, así como para garantizar la capacidad de reacción ante un incendio, la obra incluyó la ampliación del tamaño de la acometida de agua de la red. También se instaló una tubería auxiliar que, ante una hipotética interrupción del suministro de agua municipal, permite el llenado de los aljibes desde camiones cisterna emplazados en la ronda de D. Juan II.

Se trata de una instalación que, como ha quedado probado tras el simulacro, facilita la lucha contra incendios no solo en el monumento, sino también en su entorno natural, y que, por tanto, redunda en una mayor seguridad en una zona especialmente sensible de Segovia como es el peñón rocoso bajo el que confluyen los ríos Eresma y Clamores.