6 enero, 2019 Patronato del Alcázar de Segovia

El Alcázar de Segovia fue testigo de la noche más mágica del año

La fortaleza de los Reyes de Castilla acogió un año más a los tres magos de Oriente que traen cada año la ilusión y llenan de magia y felicidad la víspera del 6 de enero, fecha en la que el calendario litúrgico celebra la Epifanía, primera manifestación de Jesucristo como niño, al que los sabios llegados de oriente ofrecieron tres regalos: oroincienso y mirra.

La magia de la noche congregó delante de la fachada el Alcázar a cientos de niños y mayores, que esperaban ansiosos para ver a sus majestades de Oriente. A las siete de la tarde dio comienzo un espectáculo de luz y color que narraba como los tres magos de Oriente siguieron a la estrella de Belén que les guiaría hasta el lugar de nacimiento de Jesús.

Al término del espectáculo, que culminó con una impresionante pirotecnia, un foco proyectado sobre la terraza de Moros dirigía las miradas de todos a Melchor, Gaspar y Baltasar, que saludaron felices de traer la ilusión que ya podía verse en las sonrientes caras de los más pequeños, como cada víspera del 6 de enero.

Después, SS. MM. de Oriente atravesaron el puente del foso saludando y sonriendo, repartiendo ilusión y contagiando de felicidad a su paso.

Un séquito de más de cuatrocientas personas entre integrantes de su cortejo, porteadores, músicos, actores y voluntarios de la Plataforma de Voluntariado Cultural de Segovia formó la comitiva que acompañó a los reyes, quienes fueron trasladados en andas por la calle de Daoíz hasta llegar a la Plaza Mayor, donde Melchor, Gaspar y Baltasar se subieron a sus reales carrozas para recorrer las calles de la ciudad, amenizados por trompetas, clarinetes y tambores.