Alrededor de 1500 corredores disfrutaron del multitudinario evento deportivo en una mañana soleada. A lo largo de sus 21 kilómetros, la carrera recorrió los puntos más emblemáticos de Segovia, entre ellos la plaza de la Reina Victoria Eugenia frente al Alcázar. El Patronato del Alcázar, como viene siendo habitual, colaboró con la organización del evento para facilitar el paso de la prueba por el recinto de la fortaleza, uno de los espacios más singulares y bellos de la ciudad.
El marroquí residente en España, Aimad Bouziane, y la ecuatoriana Katherine Tisalema se impusieron con claridad en la decimoquinta edición. Ambos obtuvieron la medalla de oro en sus correspondientes categorías.
La carrera se celebró en una jornada absolutamente primaveral y durante el transcurso de la misma había mucho público animando a los corredores.



