Museo Real Colegio de Artillería

COLEGIO DE ARTILLERIA

 


1ª Etapa, Fundacional(1764-790) Sala 1

En estos primeros años se definieron los pilares básicos de la excepcional formación de los artilleros y de su posterior trayectoria profesional.

Desde el punto de vista expositivo se explica el acceso del Cuerpo de Artillería a la dirección de las fundiciones y los avances en los sistemas de puntería incorporando alzas y miras a las piezas. En sus vitrinas se exponen un busto en broce de Tomás de Morla, alumno y profesor en el Alcázar, la reproducción de un uniforme de cadete de los años fundacionales e importantes fondos bibliográficos de Galileo, Newton, Vauban, Euclides, etc.

2ª Etapa, El esplendor de la ciencia (1790-1808). Sala 2

Gira en torno a la llegada del químico Luís Proust a Segovia para dirigir, enseñar e investigar en el Laboratorio de Química que el mismo fundó en el edificio neoclásico anejo al Alcázar. En este gabinete se realizaron importantes experiencias, entre ellas, las que servirían de base a la definición de su "Ley de las Proporciones Definidas".

Merecen ser destacados, un espléndido cañón de bronce, el "Loygorri", piezas de aparataje de laboratorio y frasquería de vidrio de fin del siglo XVIII y principios del XIX, un diorama de Laboratorio de Química de la época de Proust, una maqueta de máquina de barrenar horizontal el ánima de cañones, y las miniaturas que, junto a las habituales en las cuatro etapas, en esta fase están acompañadas por un tren de artillería volante.

Sobre uno de los vértices de la macla se encuentra un globo aerostático que evoca la elevación de los artilleros dirigidos por Proust en 1792 ante la Familia Real en el Escorial, y que fue la primera elevación de globo cautivo con fines de observación militar que se realizó en Europa.

La segunda y tercera etapa están enlazadas por un espacio central dedicado onográficamente a la Guerra de la Independencia y a sus Héroes, los Capitanes Daoíz y Velarde, alumnos en el Alcázar.

Destacan las alusiones, en textos e iconografía, al 2 de Mayo de 1808, una pieza de artillería francesa, la maqueta de una batería de mortero de bronce; y un cañón, el "Galopo", que representa la artillería española que se enfrentó a la francesa en la invasión napoleónica.

 

3ª Etapa, Artillería, Química e Historia Natural (1814-1823). Sala 2


Se inicia entre 1814 y 1816, cuando el Colegio vuelve a Segovia después de la invasión francesa, y finaliza en 1923 con la entrada de España de los Cine mil hijos de San Luís.

Esta etapa está marcada por la instalación de un nuevo Laboratorio de Química y su ampliación con el Gabinete de Ciencias Naturales y Mineralógico y su extraordinaria colección de minerales adquiridos al Naturalista Gómez Ortega, y que constituye un de las más completas y antiguas que se conocen en España. En esta zona se exponen diez ejemplares de esta valiosa colección, espléndidas piezas de aparataje de laboratorio, el cañón "Lapersio", y una maqueta de los dos primeros altos hornos levantados en Trubia por Elorza, el "Daoíz" y el "Velarde" protagonistas del despegue industrial de esa fábrica y de la Siderurgia española.


4ª Etapa, Regreso definitivo del Colegio al Alcázar (1823-1862). Sala 3


En 1839 el Colegio regresó al Alcázar hasta que el incendio de 1862 destruyó la fortaleza, instalándose en el Convento de San Francisco, sede actual de la Academia de Artillería.

En la sala se exhiben un cañón de bronce con cierre de cuña, magníficas balanzas de precisión, un modelo de máquina de vapor, armas blancas y portátiles fabricadas en las industrias artilleras, municiones, modelos de piezas de artillería, etc.

Proyectos e informes sobre la modificación de cauce del Río Eresma que amenazaba los cimientos del Santuario de la Virgen de la Fuencisla, y el trazado del ferrocarril o de los caminos de la provincia, fueron algunas de las aportaciones artilleras que se destacan en esta etapa.

 

Torreón Semicircular


Como colofón, se accede a un torreón semicircular con una vitrina don de se exponen diversos fondos de carácter personal relacionados con el Colegio y sus alumnos. Entre ellos debemos resaltar un Juego de Plata de Capilla regalado por Fernando VII, un cartucherín y un baúl de cadete, loza del Colegio, un busto de Isabel II fundido en Trubia, y, finalmente, una escribanía de cadete junto a uno de los pocos expedientes que se conservan de Pruebas de Nobleza para ingreso en el Colegio.

El Museo del Real Colegio de Artillería en el Alcázar es, en definitiva, una buena muestra de lo que representó la Artillería y el Ejército en el pasado y un recuerdo del paso de los artilleros por la regias estancias de nuestra fortaleza.